El aprendizaje es es
un proceso que se da a través de la mediación del docente, para que esta
mediación sea eficaz, se debe considerar el contexto y las características
particulares de los alumnos; para que el aprendizaje sea significativo es
necesario partir de los conocimientos previos de los alumnos y generar
estrategias en las que se proporcione material de interés para ellos.
Medir el aprendizaje
a partir de unas simples preguntas no permite observar el aprendizaje, ya que
en el proceso el alumno va cambiando de actitudes, es necesario que el docente
implemente diversos instrumentos que le permitan valorar ese avance, en la RIEB
se proponen instrumentos como: Listas de cotejo, Rúbricas, Portafolios, Fichas de observación, escalas valorativas,
etc., instrumentos que registran los avances de los alumnos que que permiten al
docente implementar nuevas estrategias de acuerdo a los resultados obtenidos.
Es importante generar el interés del alumno en lo que se
desea aprender, para que de esta manera también lo pueda aprehender, situar el
aprendizaje para favorecer que éste sea significativo para él. Cuando esto
suceda será posible favorecer el desarrollo de las competencias pues si el
aprendizaje es significativo entonces el niño será capaz de transferir a su
contexto, es decir es capaz de aplicar lo que sabe en situaciones diversas de
acuerdo a las necesidades que se le presenten en la vida diaria.
Para que esto suceda los docentes debemos desarrollar las
competencias profesionales que nos permitan generar esos ambientes y establecer estrategias con el sentido
humanista que demanda el enfoque actual en donde no solo se consideren los
contenidos o aprendizajes esperados a desarrollar, sino se tome en cuenta al
alumno como persona y se parta de él para generar cualquier estrategia.